La Ivys on Wheels!” es un blog personal, cálido, ameno (a meno que no le guste, je!) y muy divertido. Acá comparto mi "nueva vida" junto a mi retoño Damián, el viento bajo mis alas, y cuento como sobrellevar con humor y paciencia las vicisitudes de la vida en wheelchair-silla de ruedas después de sufrir un accidente. La vida te puede cambiar en un vuelco, literalmente. Tal vez sirva de algo contarlo y hasta pueda ayudar a alguien a ver que las cosas no son tan terribles como parecen.
¿Es posible que un regalo que se dio hace dos mil años todavía importe? La respuesta es un rotundo sí. A medida que interiorizamos las enseñanzas de Jesucristo y seguimos Su ejemplo perfecto, podemos llegar a ser más como Él y experimentar gozo y paz duraderos, en Navidad y siempre. (Fuente: Él es la Dádiva. Mormon.org.)
Siempre digo que soy media Grinch. Media, no del todo.
Cada 24 de Diciembre todo el mundo se prepara para tener LA fiesta de Nochebuena.
En mi caso hace varios años que dejé de preocuparme por hacer LA fiesta, simplemente decidí hacer una fiesta, sencilla, sin tanta alharaca. Por suerte en mi casa todos somos de la misma idea.
Este 24 no será distinto. O si, un poco…
Con mi Little Sister ya planeamos la cena de ante mano. Nada complicado, nada de esclavizarnos en la cocina. Decidimos buscar comida sencilla, fácil, compramos por ejemplo Little Sis hará unos panqueques para que yo haga mi “Crepe Primavera”, aparte armaré compraremos unos sanguchitos, haré un relleno de empanadas al medio día y Little Sis las armará a la noche y las cocinará en un ratito rellenaré unos piononos con jamón y queso, y haré mi famosa ensaladita de remolacha con naranja y cebolla (receta heredadad de mi santa Madre). Sencillito el tema.
Por suerte mi retoñor, el viento bajo mis alas, y mi sobri-retoñito ya entienden las cosas y Papá Noel no viene hace rato. Ellos saben que si quieren algo, deben ahorrar o esperar a que tengamos los medios para conseguir lo que desean. No son materialistas, no son “consumistas”, y no porque no sean “normales”, son adolescentes MUY normales, pero son inteligentes y saben adaptarse a las circunstancias. No tienen traumas, son felices, saben como actuar ante estas “fiestas” y saben entender la situación en qué vivimos, son unos excelentes hijos, no hay nada que hacerle.
El autor de mis días no nos acompañará en esta Nochebuena porque trabaja. Por un lado lo vamos a extrañar, pero por otro sabemos que es una bendición que tenga un trabajo. Ya tendremos más Nochebuenas y Navidades por delante.
Y como cada año hoy 24 de diciembre a la media noche levantaré mi copa de sidra sin alcohol - yo no bebo, primero porque soy mormona, y segundo porque conduzco la wheelchair/silla de ruedas che, ¡jajaa! – y brindaré:
Siempre digo que soy media Grinch. Media no, del todo.
Cada 24 de Diciembre todo el mundo se preparan para tener LA fiesta de Nochebuena.
En mi caso hace varios años que dejé de preocuparme por hacer LA fiesta, simplemente decidí hacer una fiesta, sencilla, sin tanta alharaca. Por suerte en mi casa todos somos de la misma idea.
Este 24 no será distinto. O si, un poco…
Con mi Little Sister ya planeamos la cena de ante mano. Nada complicado, nada de esclavizarnos en la cocina. Decidimos buscar comida sencilla, fácil, compramos por ejemplo los panqueques listos para que yo haga mi “Crepe Primavera”, aparte armaré unos sanguchitos, haré un relleno de empanadas al medio día y Little Sis las armará a la noche y las cocinará en un ratito.
Por suerte mi retoñor, el viento bajo mis alas, y mi sobri-retoñito ya entienden las cosas y Papá Noel no viene hace rato. Ellos saben que si quieren algo, deben ahorrar o esperar a que tengamos los medios para conseguir lo que desean. No son materialistas, no son “consumistas”, y no porque no sean “normales”, son adolescentes MUY normales, pero son inteligentes y saben adaptarse a las circunstancias. No tienen traumas, son felices, saben como actuar ante estas “fiestas” y saben entender la situación en qué vivimos, son unos excelentes hijos, no hay nada que hacerle.
El autor de mis días no nos acompañará en esta Nochebuena porque trabaja. Por un lado lo vamos a extrañar, pero por otro sabemos que es una bendición que tenga un trabajo. Ya tendremos más Nochebuenas y Navidades por delante.
Y como cada año hoy 24 de diciembre a la media noche levantaré mi copa de sidra sin alcohol - yo no bebo, primero porque soy mormona, y segundo porque conduzco la wheelchair/silla de ruedas che, ¡jajaa! – y brindaré:
Para que vean que no soy tan Grinch después de todo, je, denle play al reproductor y escuchen mi canción navideña favorita. [Actualización abril 2023: supuestamente deberían encontra un "chirimbolo" (como le digo yo 😅) donde deberían escuchar mi canción navideña favorita, pero no..., sólo veran el nombre de la canción y si hacen click en él, los va a llevar a YouTube y allá podrán escuchar y "ver" mi canción favorita. Sorry por los inconvenientes ocasionados. (?) 😅)
¡¡¡Ya tengo
entradas y comentarios que dan vida al blog!!!
El que busca, ¿encuentra...?
Me presento:
Soy Ivana Carina, mujer argentina, mamá del no tan retoño, el viento bajo mis alas; leonina, docente, mormona y ama de casa hasta el 2014 que empecé a trabajar otra vez en el #TemploDelSaber al que mi retoño fue desde el Jardín de infantes hasta terminar la escuela primaria.
Usuaria “compulsiva” (?) de redes sociales como (si hacen click en los nombres se van a visitarme): Twitter, Facebook, Pinterest, e Instagram.
En wheelchair/silla de ruedas por un accidente. Don’t worry, hay cosas peores, really!
Las imágenes que ven en el blog son capturas de pantalla o las que se encuentran por el buscador de imágenes (ya sea el de Google o Bing) y pueden estar sometidas a leyes de propiedad intelectual.
Si alguien tiene los derechos y desea que las imágenes se eliminen del blog o se cite el autor o procedencia, me avisan haciendo click acá y se hará de inmediato.
Si me copiás, mencionás, o lo que sea, por favor haceme la gauchada de poner mi enlace/link La Ivy's on wheels! en donde fuere para reconocerme el laburo, al menos. (?) ¡Gracias!